El establecimiento de las colonias textiles en el sur de la comarca del Berguedà y norte del Bages se produce en la segunda mitad del siglo XIX, cuando se precisaba energía suficiente  para mover la maquinaria de las industrias de hilaturas y tejidos (figura 1). La energía hidráulica, que aportaban los ríos, cubría estas necesidades y, además, resultaba gratuita. La implantación de estas grandes factorías se favorece en la zona mediante ventajas fiscales para evitar el éxodo rural. Otros factores que también influyeron para su instalación fueron los siguientes: conocimiento del oficio de hilar y tejer en estas comarcas; bajo coste de la mano de obra; posibilidad de alternar trabajo agrícola e industrial; y proximidad a las explotaciones de  carbón.

Las colonias que se establecen entre Berga y Navàs forman como un rosario de pequeños núcleos de población, prácticamente autosuficientes. Para ello, las colonias cuentan con las siguientes dependencias: el gran edificio de la fábrica donde estaban instaladas las máquinas de hilar y tejer el algodón; el canal, pequeña presa y salto de agua, que aportaba la energía hidráulica necesaria; las hileras de viviendas humildes de los trabajadores (figura 2 y figura 3); la gran casa del patrón con su balcón (figura 4), desde donde avistaba y controlaba la colonia entera; la escuela que formaba a los obreros e impartía los valores de trabajo, fidelidad y disciplina; el dispensario para atender y recuperar para el trabajo a los enfermos o accidentados; el economato donde los trabajadores efectuaban sus compras; la iglesia, el teatro, el bar, que evitaban que los trabajadores salieran de la colonia los días festivos; los huertos ribereños, que aportaban alimentos a las familias. La mayoría de los edificios de fábrica, así como la torre de los dueños, son singulares por su valor arquitectónico, pues reflejan los peculiares estilos de la época: modernista en unos casos, y precursores del movimiento novecentista catalán en otros.

La instalación de las colonias textiles lejos de cualquier aglomeración urbana, así como el trato paternalista que recibían los obreros de los propietarios, evitaban la conflictividad social que, en cambio, sí se producía en los vapores o fábricas textiles de las grandes ciudades.

A principios del siglo XX las colonias textiles están en pleno esplendor. Ya entonces ocupaban a miles de trabajadores, mujeres en gran proporción  y también niños. En los años cincuenta y sesenta, mientras la industria se diversifica en Cataluña (química, mecánica, etcétera), en el Berguedà permanecen las extractivas del carbón y las algodoneras. Ya hacia la década de 1970 la industria textil entra en crisis. Las colonias textiles mantenían las mismas características del siglo XIX: tecnología simple y superada; industria familiar con orientación patriarcal y paternalista; inversiones muy pequeñas o inexistentes; desarraigo de los dueños que ya no residían allí, etcétera. El hundimiento del sistema industrial de colonias en el Berguedà, y en la ribera del Llobregat en el Bages, provoca en la zona a una pérdida de identidad productiva. En las últimas décadas se intensifica, en  cambio, su papel en el sistema viario, al convertirse en zona de paso desde la metrópoli de Barcelona a los Pirineos por el  túnel del Cadí. La dependencia viaria y la falta de identidad productiva se traducen, a su vez, en una pérdida de identidad física.

A pesar de todo lo expuesto, se asiste actualmente a una transformación positiva de las colonias textiles. Casi todas ellas, con buenos accesos, vuelven a albergar alguna actividad productiva vinculada al sector textil. Además, la importancia patrimonial del conjunto, y su excelente comunicación con la zona metropolitana, permiten captar un turismo ligado a nuevas actividades lúdicas, interesado en el patrimonio histórico y en los deportes fluviales.

La creación del reciente parque fluvial Navás-Berga y, con ello, el acondicionamiento, tanto de senderos como de museos y exposiciones, de los veinte kilómetros de la ruta de las colonias textiles, permite aproximarse al pasado industrial catalán disfrutando del agradable paseo que constituye el entorno del río. Esta iniciativa no sólo atrae actividad terciaria ligada al turismo sino que, además, permite recuperar un paisaje industrial singular que confería identidad a la zona.

Algunas cuestiones que nos podemos plantear en el debate de este ejemplo con los alumnos son las siguientes:

  • ¿Qué elementos geográficos determinaron la proliferación de las colonias textiles en esta zona?

  • ¿Cuál es la estructura urbanística común de todas estas colonias?

  • ¿Crees que la ubicación de una colonia modifica el paisaje del lugar, en mayor o menor grado que las poblaciones ya existentes en la zona?

  • ¿Cómo te imaginas la vida cotidiana de los habitantes de las colonias?

  • ¿Consideras acertada la actual propuesta de recuperación de las colonias?

  • ¿Crees que es sostenible recuperar el paisaje de las colonias? En caso afirmativo, ¿qué actuaciones propones?

  • ¿Conoces en tu comunidad situaciones parecidas?

 

Autores: M. del Tura Bovet Pla, Rosalina Pena i Vila y Jordi Ribas i Vilàs. EQUIP -

Servicio de Paisaje,  Universidad de Barcelona